Todo el trabajo de tu equipo en un sitio, con la IA trabajando dentro.
Compromisos, procesos con aprobación, notas y reportes sobre un mismo modelo de datos. La inteligencia artificial no es una pestaña aparte: captura, responde, redacta y convierte lo que tu equipo ya hizo en el proceso que va a repetir.
Un tablero te dice qué falta.
Gescoom te dice quién lo está esperando.
Cada compromiso tiene un solicitante y un responsable. Se aprueba, se rechaza o se devuelve con el motivo escrito, y conserva el hilo completo de la entrega. Por eso puedes contestar la pregunta que un tablero de tareas nunca contesta: desde cuándo está parado esto, y con quién.
Solicitante y responsable
Visibles en cada compromiso, siempre. No hay tareas huérfanas.
Cadena trazable
De punta a punta: quién pidió, quién entregó y qué pasó en medio.
Devoluciones contadas
Se registran antes de resolverse, así que el reproceso se puede medir.
No está en una pestaña. Está donde trabajas.
Cuatro cosas concretas, todas dentro del producto y sobre tus propios datos.
Díctalo, escríbelo o fotografíalo
Un compromiso nace de una nota de voz entre reuniones, de una frase escrita o de la foto de una factura o un apunte a mano. La IA saca título, fecha, prioridad y responsable; tú solo confirmas.
Un asistente que sí ve tus datos
No es un chat genérico en una pestaña aparte: consulta tus compromisos y tus notas de verdad, y el copiloto entiende lo que tienes delante en la pantalla. Pregúntale qué está atascado o quién lleva más carga.
Del compromiso al plan, solo
Genera el plan de acción y su lista de verificación desde el propio compromiso. Redacta y reescribe dentro del editor de notas. Y en un flujo, extrae los campos directamente del documento que se adjuntó.
Lo que ya hiciste, convertido en proceso
Transcribe una reunión y la deja como nota estructurada con sus compromisos. Y da un paso más: toma una cadena de trabajo que ya ocurrió y la convierte en un proceso reutilizable, listo para la próxima vez.
Sin sorpresas de consumo. Cada plan trae una cuota de IA visible en la interfaz. Si te quedas corto, conectas tu propia clave de Google AI Studio y dejas de depender del límite del plan.
Un producto, no seis pestañas abiertas
Todo comparte el mismo modelo de datos, así que lo que registras en un sitio aparece donde hace falta sin integrar nada.
Compromisos
Prioridad, subtareas con peso, plan de acción, campos personalizados por área, series recurrentes, cronómetro y comentarios con menciones.
Procesos con aprobación
Monta como flujo cualquier trámite repetible. Cada paso se aprueba, se rechaza o se devuelve con el motivo escrito, y cada ejecución queda numerada y consultable sin exportar nada.
Equipo y organigrama
Áreas con su jefe y visibilidad por rama: cada persona ve su parte de la organización, no toda la operación. Sin configurar permisos uno a uno.
Notas
Editor con tablas, imágenes y tareas marcables, vinculado a compromisos. Lo que se habló y lo que quedó pendiente dejan de vivir en dos sitios.
Reportes
Cumplimiento, tiempos de ciclo y carga por persona, calculados solos. Sin armar una hoja de cálculo aparte cada mes.
Bienestar y gamificación
Pausas activas dentro de la jornada, y puntos, niveles y clasificación que la empresa define a su medida: qué premia, cuánto y con qué topes.
Web, Android e iOS
Navegador, app nativa en Google Play y app instalable en iPhone.
Sin conexión
Los cambios se guardan en cola y se sincronizan solos al volver la señal.
Google Calendar
Los compromisos con fecha se sincronizan con el calendario del equipo.
El mismo mecanismo, en cuatro empresas distintas
Este es el flujo de aprobación que casi todo equipo monta primero. Lo que cambia entre un sector y otro es cómo se llaman las cosas — no cómo funcionan, ni qué hay que configurar.
Bufete de abogados
- Alguien pide
- Un abogado sube el escrito antes de radicarlo
- Alguien aprueba
- El socio de su área de práctica
- Queda registrado
- La revisión nº 34, con quién la devolvió y por qué
Constructora
- Alguien pide
- El residente pide una orden de compra de material
- Alguien aprueba
- Gerencia, por encima de cierto monto
- Queda registrado
- La orden nº 112, con el proveedor y la fecha
Consultora o agencia
- Alguien pide
- La cuenta sube el entregable antes de mandarlo
- Alguien aprueba
- El director de la cuenta
- Queda registrado
- La entrega nº 8 de ese cliente, con sus versiones
Clínica o IPS
- Alguien pide
- Un coordinador pide insumos o una novedad de turno
- Alguien aprueba
- El jefe del servicio
- Queda registrado
- La solicitud nº 57, con quién la autorizó
Por eso no hay una versión de Gescoom por sector: hay un espacio que nombras como trabajas.
Cómo empieza tu equipo
Lo de abajo es literalmente lo que va a pasar cuando pulses el botón, en el orden en que pasa.
- 1
Creas el espacio
Nombre de la organización, cuántas personas son y tus áreas. Vienen cuatro por defecto y las cambias ahí mismo por las tuyas. Dos minutos, sin instalar nada.
- 2
Te proponemos el plan, no te lo cobramos
Según cuántos seáis te marcamos el que te sirve y arranca la prueba. A partir de once personas son tres meses sin tarjeta: entras y lo usas desde ese momento.
- 3
Invitas a los primeros
No hace falta mover a todo el mundo el primer día. Empieza con un área: el tablero te lleva por los tres pasos que separan probarlo de usarlo.
- 4
Montas tu primer flujo
El de la tabla de arriba, con tus nombres. Es lo que enseña de qué va el producto: quién pide, quién aprueba y qué queda registrado.
Empieza con un área. En una tarde sabes si te sirve.
Plan gratis sin tarjeta para empezar hoy. A partir de once personas, tres meses de prueba y lo montamos contigo: tus áreas y tu primer flujo cargados antes de que entre nadie.